El auge de las terapias más naturales empieza a crecer en muchos países, también en Argentina

Los pacientes de todo el mundo tendrían que utilizar a su favor los instrumentos tan beneficiosos que proporciona la medicina integrativa hoy en día, porque, de hacerlo, se sentirían bien, y tendrían una mejor calidad de vida mientras llevan adelante su tratamiento, leíamos decir en una revista especializada de salud complementaria.

No van quedando dudas. En muchos países del mundo a la vanguardia, los expertos concluyen que a un paciente que se siente agobiado y apenado, un simple disgusto lo irrita. Pero en cambio sí se halla sereno, en calma con él mismo, prudente y abierto a nuevo conocimiento, con mejor descanso por la noche, hábitos de comida más saludables y ejercicio periódico en línea con sus condiciones nuevas, los tratamientos que tome experimentarán muy pocas consecuencias negativas, y por tanto, será óptima su asimilación.

También, y más aún, en pacientes con enfermedades sin cura o que no llegan a lograr resultados más satisfactorios, allí las terapias adicionales naturales contribuyen en mucho a disminuir procesos de dolor físico y mental intensos y captar a conciencia mejor sus etapas.

Sin dudas, una persona que se encuentra más aliviada desde todos los aspectos, tiende a tener un manejo mejor de sus padecimientos y síntomas en forma completa.

Aquí en la ciudad capital, muchas son las consultas que se reciben al respecto. Y buena parte de ellas proviene de personas que viajan especialmente hacia nuestro país buscando soluciones más naturales dentro del campo de la medicina tradicional que ya conocen. Es que no se trata de reemplazar, sino de acompañar en paralelo. Como explican los expertos del centro de medicina alternativa Integrative Health, es sustancialmente un concepto que mezcla el ámbito científico con la terapia paliativa.

Quienes la implementan y abanderan sostienen que las enfermedades físicas son principalmente una inestabilidad entre cuerpo y alma, y por eso, la visión debe contemplar el recomponer su totalidad.

Entrando específicamente en el concepto, se entiende que la medicina no es un conocimiento aislado. Es una entre tantos otros saberes, que debe ir tomando notas de todos ellos y aplicarlo a la persona que lo precisa. Entonces, se puede decir que la medicina clásica tiene grandes beneficios, pero también márgenes, y de estos, nace la integrativa, como complemento siempre, no como sustituto.

Así, uniendo ambas se puede devolver la armonía necesaria, mitigar las dolencias permanentes y por lo tanto, enriquecer el bienestar de quienes se tratan. Ese es su fin, nos cuentan desde el Centro de Medicina Integrativa y Funcional, ver más, que recibe personas en tratamiento de diferentes lugares del mundo, y para eso sirven las adicionales, para acoplarse a la medicina tradicional y hacer del paciente una unidad completa que lo lleve a manejar mejor su proceso interno y externo.