Turismo y belleza: cada vez más personas viajan para realizarse tratamientos estéticos

Los motivos que impulsan al turista a realizar un viaje son muy variados, en realidad, son casi tantos como turistas. No obstante, dentro de la generalización «viaje de placer» podemos incluir a la salud y la belleza. De hecho, cada vez son más las personas que viajan para realizarse algún tratamiento de belleza en los centros de estética de la ciudad.

No siempre ocurre, pero por regla general los centros de medicina estética de la ciudad cuentan con un nivel de profesionalismo, tratamientos y aparatología que no siempre se consiguen en el interior del país. Frente a esto, muchas mujeres —sobre todo ellas, aunque también un porcentaje menor de hombres— eligen que sus vacaciones en Buenos Aires tengan como uno de sus puntos destacados la visita a un centro de estética.

Desde una perspectiva vinculada al sector del turismo, consideramos que esta posibilidad no está siendo del todo aprovechada por este tipo de establecimientos. Pensemos por un momento en el aumento en las ganancias, sobre todo en el período estival, o incluso en vacaciones de invierno, si los centros de estética ofreciesen ofertas, descuentos y promociones a personas del interior del país, por ejemplo, obteniéndolas a través de plataformas web.

A propósito de este tema hemos realizado una consulta informal con un par de establecimientos para verificar qué tipo de tratamientos son los más buscados por el público en los últimos tiempos. Entre ellos se encuentran, sobre todo, los tratamientos para la piel, y dentro de este ítem en particular los tratamientos de plasma rico en plaquetas para celulitis. Esto nos llevó a preguntarnos otras cuestiones que consideramos muy oportunas.

Algunos hoteles de la ciudad ofrecen tratamientos de spa, por ejemplo, los cuales en muchas ocasiones inclinan la balanza a su favor en la decisión del cliente. Ahora bien, esto podría ser un factor todavía más influyente si estos mismos emprendimientos hoteleros, por lo general, de gran envergadura, realizaran acuerdos con centros de estética de la zona para brindarle a sus huéspedes un descuento razonable en tratamientos de belleza.

Por todo esto mencionábamos que la posibilidad de incluir al sector de la estética dentro del turismo es algo que no se está aprovechando correctamente, de manera tal que resulta lícito pensar que estamos frente a un terreno poco explorado y con mucho para ofrecer en los próximos años. Tampoco es nuestra intención rebajar las alternativas que posee la gente del interior en este sentido, sino simplemente remarcar que muchas mujeres, al llegar a Buenos Aires, se interesan en las últimas técnicas y tecnologías que el ámbito de la estética tiene para ofrecer, y que no siempre se encuentra disponible en el interior del país.

En principio, creo que el tema sirve de disparador para ser considerado seriamente en el corto plazo. Es probable que ya existan hoteles que estén explorando este territorio, y de hacerlo seguramente obtendrán una mejora ostensible en su nivel de ocupación de parte de aquellas personas que cumplan este perfil turístico. En cualquier caso, vale como punto de partida para realizar los estudios de mercado correspondientes y evaluar, según el caso, si verdaderamente puede ser un factor que influya en el sector del turismo.